En el momento que comprendamos el Universo, éste dejará de ser infinito (por desconocido) y entonces definitivamente estaremos solos. Seguir sin entender las diferencias entre finito e infinito nos hace libres.

Si te declaras ateo sin poder demostrar el origen de la vida, cometes un atentado contra la Lógica.

Si te declaras creyente intentando utilizar algo que no sean los sentimientos, cometes un atentado contra la Lógica.